Ya he mencionado antes que amo la serie Mad Men. Se la he contagiado a gran mayoria de amigos y familiares, los cuales comparten mi opinión de que es la mejor serie dramática de los ultimos años. Como iba a pasar el fin de año con amigos y todos aportábamos comida, se me ocurrió la idea de hacer las tradicionales galletitas navideñas de jengibre. Encontré una receta piola y, dado de que son muñequitos, me pareció que iba a ser divertido darles formas de personajes de la serie. Fueron, tanto por gusto como por el chiste, un éxito.
Ro me acompañó al concierto de Carlos Nuñez, era el tercero para mi, el primero para ella. La última vez hubo cinco años entre conciertos y yo había cambiado tanto que mis impresiones de ese recital habían sido muy fuertes Quizás exageré, pensé. Quizás mi propia situación de cambio profundo personal estaba seguramente afectando mi capacidad para disfrutar las cosas buenas e inflándolas un poquito, así que calculé que tener compañía durante el recital me podría ayudar a contrastar mi propia experiencia con la de otro.
El recital fue excelente como siempre, la gente (bueno, obvio que yo incluida), se emocionaba y bailaba con todas las ganas. La vi bailar a Ro.. nunca la habia visto bailar a Ro.
"Tenías razón, me dijo, la música en vivo es otra cosa"
Si bien esta vez no me pegó tan fuerte como la anterior (también sólo habia pasado un año entre conciertos, lo tendría fresco aún), pude ver que mis impresiones no estaban alejadas de la realidad. Realmente su música en vivo tiene la capacidad de resonar en algún nivel con la gente, sacandoles lo mejor en ese momento y basicamente provocando una saturación de endorfinas, una especie de sugar rush. La gente salió del teatro con las palmas coloradas de aplaudir y todos, absolutamente todos sonreían.
Nos quedamos esperando con un grupo de gente afuera del teatro a que Carlos saliera. Allí terminamos charlando con una chica que se había venido junto con tres amigos especialmente de Rosario para ir al concierto. Ellos tenían su propio grupo de música celta. Era la una de la mañana de un jueves, todavía tenía que tomar el micro de vuelta y estar en pie temprano para ir a laburar. No le importaba para nada, valia la pena absolutamente, decía.
Uno de sus amigos había quedado backstage porque había sido invitado al escenario a bailar, de pronto, al demostrar tremendas habilidades para el zapateo irlandés desde la segunda fila. "Me lo llevo", dijo Carlos en medio de una canción. Los rosarinos fueron invitados a acompañar a su amigo, nosotras seguimos esperando, intercambiando opiniones con otras personas, preguntandonos por qué había dos pibes con remeras de Obama (¿será lo nuevo in palermitano?), y disfrutando del clima alegre generalizado.
Al rato (buen rato), salió Carlos y se puso a saludar a todo el mundo demostrando macanudez por sobre mis expectativas. La chica rosarina me habia comentado que estuvo sentada al lado de Eduardo Blanco, que lo conocía. "No sabés lo buen tipo que es", le habia dicho. Es que alguien que moviliza tan positivamente a la gente no podía ser mal tipo, reflexionabamos. Claro que ...puede fallar.
No falló.
Charló con todo el mundo, preguntaba nombre, localidades y si nos había gustado el concierto. A los que le preguntaban dónde conseguír instrumentos, facilitaba información con muy buena voluntad mientras firmaba cd´s, incluido el de mi amiga (con corazoncitos). "Qué cagada que me olvidé el puto cd", le comenté a Ro. Carlos se dio vuelta y empiezó a dibujar en mi hombro. Un parte mia se reía de lo inesperado, otra se sentía medio boba si me estaban firmando encima. Pero no firmó, dibujó un pentagrama.
Y nos sacamos fotos.
Ro y yo nos tomamos el 152 con sonrisas de oreja a oreja.
Kerry, una amiga inglesa de Ro está de visita por dos semanas, así que estuve el lunes de turista por Buenos Aires. Fuimos a Caminito como parte del tour las cuatro (nosotras tres más la mamá de Ro). Desde la primaria que no pisaba este lugar de la ciudad y la verdad... no recordaba el acoso a los turistas, probablemente porque la última vez que pasé era una nena de primaria con el guardapolvo blanco y no una flaca cerca de los treinta con el pelo teñido de violeta. La cuestión es que no nos dejaban en paz. Un tipo de pelo medio largo y particularmente cargoso nos siguió un rato para que fueramos a almorzar al restaurant que promocionaba. Yo no soy muy amiga de las trampas para turistas, pero terminamos llendo igual porque la mamá de Ro ya había ido una vez y le pintaba repetir la experiencia. El promotor, avido de su comisión, nos llevó hasta el salón, nos acomodó y entró en su máxima fase lamebotas al escucharme hablar castellano: Promotor en fase lamebotas: "¿Cuál es tu nombre?" Yo en respuesta de compromiso: "Ana" Promotor continua en fase lamebotas: "Yo soy Sebastián. Sabía que eras argentina, ¿sabes por qué?" Yo, viendolo venir, pero entrando en el juego: "¿Por?" Promotor en fase lamebotas: "Porque las argentinas son las mujeres más lindas" Yo, total, no hay por qué contestar mal a un piropo por más gastado que sea: "Ah..bueno, gracias" Promotor en fase straight to business: "Bueno, avisale a las demás que hay promociones para que no se asusten por la carta" Yo (no voy a hacer tu laburo chabón, mucho menos teniendo en cuenta de que tres de las cuatro hablamos castellano): "... Ajá"
Hasta ahí nada tan terrible, pedimos, comenzamos a comer y charlar cuando por el costado del ojo veo que el promotor volvió, mutando en unos segundos de lamebotas a fucking creep de mierda... sacó su celular y me sacó una foto mientras comía... Al ver las reacciones de las cuatro se dio vuelta y simuló que le sacaba a un cuadro, pero el daño estaba hecho. Como le comenté a la Directora, parece que muy a pesar mio tengo todavía encendida la antena para anormales, y la pregunta es: ¿cómo coño la apago????
En otra nota más divertida, a la noche cenamos en una parrilla muy San Isidro en barrio ídem. Charlabamos y boludeabamos cuando comenzamos a escuchar gemidos femeninos que venían de nuestras espaldas. Nos quedamos en silencio a ver si habíamos escuchado lo que creíamos que habíamos escuchado, y las repeticiones esporádicas nos lo confirmaron: alguien la estaba pasando muy bien. Eventualmente teorizamos, jodimos, gritamos "dale pibe" y, tentada, le pregunté a una moza qué había hacia esa pared. Resultó ser justamente el baño para discapacitados... el que tiene más espacio. Al rato vimos bajar desde las escaleras a una señora de mediana edad, elegante, arreglandose la ropa. Y se sentó en la mesa detrás nuestro, contra la pared buchona, donde un hombre la esperaba, hombre que habia estado ahí tranquilamente durante toda la explosión expresiva. O era algún tipo de juego curioso entre ellos o esos fueron los cuernos más públicos que oí en mi vida.
Anoche finalmente vi "El Fantasma de la Opera", la cual es una experiencia que recomiendo muchísimo y vale la pena. Si bien conocía la historia y algunos detalles de la obra por comentarios de Ro, no dejó se asombrarme el despliegue escénico, la utilización de la iluminación para transformar la escenografía, y la transformación física de la misma. A grandes rasgos la historia cuenta la relación obsesiva y asfixiante entre una cantante joven llamada Christine Daaé y su maestro, quien se le aparece toda su vida como una voz flotante en la noche (el ángel de música), y termina siendo el misterioso Fantasma, un genio loco que habita las catacumbas del teatro desde donde manipula a los hechos. Charlando de la historia con las chicas les mencioné que para mi tiene muchísimo del arquetipo de Hades , particularmente del rapto de Perséfone. En la escenografía misma hay constantes referencias a esa historia, donde los decorados del Teatro están presentes faunos atacando figuras femeninas. Particulamente me trajo a la cabeza la maravillosa escultura "El rapto de Proserpina (Perséfone)", de la bestia barroca Bernini. Recuerdo cómo me impresionó los dedos de Hades clavandose en la pierna de Perséfone, lo hacía parecer carne de verdad volviendo el marmol una ilusión:
El arquetipo de Hades/Plutón tiene mucho que ver con lo oculto, lo intenso (en términos de extremos) y lo destructivo (desde el lado negativo). El Fantasma oculta su deformidad tras una máscara, maneja el teatro mediante cartas y apariciones de su voz incorpórea y habita su propio "inframundo" en las catacumbas. A mi entender la historia de "El Fantasma.." trata de el poder y el control, la proyección del mismo sobre otras personas y sus consecuencias. Si bien el personaje de Christine está delineado como una chica inocente, mi teoría personal es que ella proyecta en el Fantasma su lado oscuro, que en este caso sería la necesidad de una relación obsesiva y su ambición como cantante, de hecho en una canción ella misma dice "El fantasma está en mi mente", yo creo que remite más a una pulsión inconciente que al control del verdadero personaje sobre ella. Al fin y al cabo, más allá de su talento, ella comienza a tomar importancia dentro de la compañía del teatro mediante las maquinaciones y las amenazas del Fantasma. Para cerrar mi teoría les dejo un video con la escena más conocida de la obra, aquella que para mí engloba todo lo que vengo hablando:
Quedamos con Germán, Andi y Aye ir a patinar sobre hielo, algo altamente entretenido que no hacia desde hace más de diez años. Así que fuimos a una pista que queda en Avenida La Plata e Independencia.
Nos calzamos los patines (yo con doble par de medias) y nos fuimos a la pista. Es muy curioso como el cuerpo no olvida ciertas cosas, cuando pisé el hielo pensé que me iba a matar pero después de un rato encontré el punto de equilibrio y logré patinar sin caerme.
Patinamos como locos una hora y media y de ahí fuimos a tomar la leche a lo de Andi que vive en Avellaneda. Como evidentemente estabamos en plan revival de la primaria, tomamos chocolatada. Y de ahí a Retiro, los chicos siguieron a lo de Aye y yo fui a casa.
Ayer anduve paseando por Costanera con Marina y su amiga Angie. Pude ver la preciosa Fuente de las Nereidas, la cual no veia desde alguna excursión perdida en la primaria.
Me llamó mucho la atención, no sólo me pareció hermosa sino que me recordó muchísimo a las fuentes que pululan por Roma, particularmente las de Bernini
No es casualidad, parece que Lola Mora vivía en Roma cuando esculpió Las Nereidas. Todo el tema de la repercusión que tuvo en su época por los desnudos es algo que se me escapa, al fin y al cabo cantidad impresionante de obras renacentistas claramente anteriores, tienen como protagonistas desnudos de ambos sexos encarnando figuras mitológicas. Calculo que de fondo el problema es que la obra fuera producto de una artista femenina.
La fuente está un poco deteriorada por el aire libre, me parece que no le vendría nada mal una restauración. Más allá de ésto fue un placer encontrar a esta obra y poder verla con ojos adultos. Dejo dos fotos que saqué con la cámara de Marina:
El viernes tenía un plan tranquilo, invité a cenar a mi hermano y Sofia y cociné tartas. Vinieron, charlamos, cenamos, helado y después me propusieron ir a una fiesta por Barrio Norte. La onda no estaba muy clara, salvo que tenía concepto en vez de nombre y que tocaba la banda del novio de una amiga de So. Me convencieron y fuimos.
Era en un edificio en construcción.
Si, en el esqueleto de hormigón de diez pisos taponado por la típica puerta corrediza con gráfica publicitaria.
Me pregunté si estaba tomado el lugar o qué carajo estaba pasando.
Era muy loco, luego de bajar unos escalones medio primarios, llegamos a el borrador de un salón donde sonaba la música, algunos se movían espasmódicamente y bebían cerveza. Todo muy bohemio, muy poco post-Cromañón y una de las cosas más raras que vi en mi vida. Salimos cuando mi hermano dijo algo un poco paranóico pero no por eso menos cierto: "por algo los obreros usan casco".
La amiga de So apareció después, estaba en el piso diez, bajó por ascensor, algo bastante temerario viendo el estado inicial (siendo amable) de las instalaciones. El novio nos comentó que "baño hay, pero la puerta.. bueno no esta agarrada". En ese momento apareció un pibe representante de los organizadores que andaba preguntando si "diez pesos para la entrada es muy caro porque la gente se está quejando". Todos dimos respuestas neutras, pero creo que el pensamiento general era "si la puerta del baño no tiene goznes, es mucho". Ahí pudimos averiguar que el edificio en cuestión era un futuro hotel y el dueño el padre de alguno de los organizadores. Y de refilón escuché una charla sobre Armani, ropa "made in Italy" y un perverso que le gustaban las chicas menores de 12.
Hasta ahí llegó la bohemia.
Yo quería quedarme un poco más, pero mi hermano estaba nervioso con respecto a la estabilidad del lugar (y dentro de todo con razón), así que decidimos ir a tomar algo por Reconquista. Pasamos primero por Kilkenny donde tocaba esa banda copada que toca los viernes, pero llegamos para el último tema, así que enfilamos para La Cigale, que a pesar de que no era Martes (noche francesa), estaba lleno de galos. El lugar es lindo pero pintaba más para ir en parejita a algún rincón oscuro. Me gustaron mucho los azulejitos de la barra. Nos sentamos y pedimos, So un Dr Lemon, Pablo un Gin&Tonic y yo andando con ganas de algo dulce-pero-no-cremoso pedí un Cosmopolitan. Apareció de golpe el barman con la copa que ya tenía una cereza y con sorprendente cara de concentración (fuera de joda, parecía que estaba sirviendo desde la coctelera nitroglicerina) comenzó a servir el trago con cuidado maniático. A estas alturas los tres nos tentamos, el barman dejó el trago más al ras de lo que nunca había visto y se retiró notablemente ofendido.
Creo que pensó que no apreciamos su arte.
Dejó la copa lejos, no podía acercarme como para darle un trago así que tuve que acercarlo con identico y milimetrico cuidado. Se ve que es un tipo vengativo, pero el trago estaba excelente.
La música de Carlos la conocí de pedo hace ya casi diez años. Caminaba por Cabildo buscando una disquería chiquita para comprar un cd de Yo Yo Ma tocando a Piazzolla y cuando entré escuché una música maravillosa. Después de rebotar entre varios compilados y cosas supuestamente celta, finalmente había encontrado lo posta posta. Automáticamente le pregunté al flaco del mostrador qué era eso, y él me mostró un cd con una foto en primer plano cortado horriblemente, con un aire a cd de Luis Miguel mal y me dijo Carlos Núñez
Y yo dije: me lo llevo
Poco tiempo después, enamorada de su música me enteré que había estado en el país. Y que en la conferencia de prensa le habían robado los instrumentos, que sin importar reclamos de su valor emotivo y de figuras varias, nunca aparecieron.
Y me dije: No vuelve nunca más
Me equivoqué.
Una vez más, de pedo, al pasar con un bondi por el Auditorio Belgrano vi fugazmente un cartel que anunciaba recital de Carlos, sólo dos funciones agotadas. Al poco tiempo se agregó una tercera fecha y a esa fui.
Magia.
Hasta recuerdo que era su segundo recital al hilo y se disclupó porque con la diferencia horaria para él eran las cuatro de la mañana. Pero no importó, él puso todo y un poquito más. La gente deliraba, muchos no lo conocían y habían ido a escuchar simplemente a alguien que tocaba música celta, pero no se esperaban las fusiones maravillosas, el ritmo increíble y una energía aparentemente inagotable.
Toda la gente de pié bailando.
Una ronda gigante del público que paseaba por el escenario mientras él y su banda tocaban. Y la locura con el cierre de The Raggle Taggle Gipsy
Cinco años pasaron, mucho mucho tiempo para que volviera. Y como mi relación con su música evidentemente está cruzada por el azar, pasando con un colectivo vi, fugazmente, un cartel mal pegado y medio tapado en algo que parecía una terminal electrica.
Vi Carlos, una foto borrosa y una única fecha.
Y conseguí entrada.
Una vez más la magia total, lo que moviliza esta bestia cuando toca es poco transmisible con palabras, hay que experimentarlo. Sorpresas, temas que no conocía, banda de sonido de Mar adentro y una película del estudio de Miyazaki. La gente bailando y saltando en el teatro, la ronda y el cierre, más un bis programado y uno demandado.
Volvé más seguido Carlos.
Como muestra muy pero muy chiquita, dejo un video de una presentación junto a The Chieftains
Otro más, de yapa. El tipo es un animal tocando, cuando empezó el recital caminó desde la entrada hasta el escenario tocando la flauta, siendo él tan chiquito no sabía si er aun duende o una versión en carne y hueso del Flautista de Hamelin:
Anoche fui con Vale & Cia a pasear por La noche de los museos Vimos Metropolis con música en vivo. Por un lado, la peli es un clásico genial (porque hay clásicos que no lo son), y la música estuvo excelente, pero la pantalla era muy chica. Un amigo de Vale dijo sabiamente que hubiera sido más piola si hubiesen puesto más de una pantalla o una más grande. Y aporto a la crítica a que el edificio tan iluminado exactamente al lado, dificultaba la visualización.
Pero por lo demás estuvo buenísimo. Con frío y todo.
Y después vacío-pan de puestito emblemático (mi primera vez) caminando por la costanera, calentando la panza contra el viento helado. Y eso fue increíble.
Fui el otro día con Ro y Marina a ver "El extraño mundo de Jack" al cine, peli que me la debí hace años ya que mientras estuvo en cartel no la pude ver, y siempre la vi en pantalla chica. Ya Sir Chandler me había adelantado en la avant de Burn after reading que no había copias subtituladas por un problema con el sistema de 3D, lo que dijimos era cualquiera porque bien se puede hacer como en el Imax y mandar el texto por afuera de la pantalla. Y la verdad, incluso si fuera sin subtítulos se la banca, especialmente cuando se tiene en cuenta el promedio de edad de la gente que estaba en la sala. Curiosamente la peli la dan traducida al español (de España, no "neutro" mejicano), lo cual dentro de todo es una buena noticia porque el doblaje latino es espantoso.
Dentro de todo estuvo genial verla en pantalla grande (3D o 2D, realmente no me importa), y rescaté un viejo análisis de la dirección de arte que hice cuando estudiaba publicidad.
Rescato una frase en especial:
"los Trick-or-treaters con sus máscaras de nada y sus caras de máscara"
En la segunda parte de la salida cultural con las chicas pasamos al Centro Cultural Recoleta para ver qué había. Luego de pisar más y más niños (es notable como cuando se es adulto se puede llegar a odiar las vacaciones de invierno), llegamos a una sala con fotografías de diferente enfoque y técnica sobre el tema de la violencia.
Desde retratos más o menos producidos, al estilo del fotoreportaje, hay puntos de vista variados e interesantes.
Lo mejor, en mi opinión, el trabajo de la mexicana Daniela Edburg, con mucho humor y un estilo muy David LaChapelle, en su tratamiento del color y el aire pop. Impresionantes los detalles obsesivos (de ahí mi comparación).
Las fotos de arriba son: "Muerte por Tupperware", "Muerte por Miss Clairol" con un detalle, y "Muerte por depilación".
En "Muerte por Miss Clairol", hay hasta un Pequeño Pony blanco (porque todo es blanco y negro). Me reí muchísimo con la mejor de sus "muerte por..", "Muerte por Tupperware", donde una chica japonesa es atacada por tentáculos que salen de un tupper en su heladera. Buenísimo el gato que la mira.
En su sitio hay mejores imágenes que las que saqué con el celu, aunque un poco pequeñas.
Como plus hay un cataloguito para llevarse gratis con una pequeña muestra de lo expuesto. Hasta el 31 de Agosto.
Con Andi, Lu M., Aye y Ro. Fuimos al Palais de Glace, donde hay una muestra excelente de arte urbano, murales, graffiti y stencil. Bastante variado en los estilos, y sin la cosa super digerida de otras expos bancadas por grandes marcas. Hasta el 24 de Agosto.
Tuve la suerte el viernes pasado de ir a Yuki, con mi hno, Sofia y los viejos. Lástima que no le saqué una foto al frente porque parece una casa gris y sin ninguna gracia, pero esconde el restaurant de comida japonesa más tradicional de la ciudad. Nos atendieron con toda la cordialidad y mucha paciencia para explicar qué era qué y cómo se comía, especialmente el plato que yo pedí (no logro recordar el nombre), que era besugo macerado por un lado, arroz por el otro y té verde muy caliente, junto con una guarnición de verduras maceradas. La cuestión es que había que poner el pescado con el arroz y tirarle el té para cocinarlo en el momento. Muy rico y más que interesante. Todo lo que comimos estuvo genial, incluso mi papá a pesar de sus quejas se dio muchísima maña con los palitos. Cenamos en una habitación tipo reservado, y llegué a ver en un costado un tatami que quedará para la próxima.
Fui con Flor, Lu M. y unos amigos de ellas al Jardín Japonés a ver el festejo de Tanabata o Festival de las Estrellas. Basicamente se trata de una leyenda de una princesa tejedora que es casada con un pastor. Como el matrimonio le sentó bien y empezó a descuidar sus obligaciones, el padre la castigó separándola de su marido y dejando que se junten una vez al año. La tejedora y el pastor corresponden a las estrellas Altair y Vega, separadas por la Vía Lactea. Fue muy bonito, atamos deseos para el año en cañas de bambú, que quedan ahí (no se por cuánto tiempo), para que el viento se lleve los deseos. Un flaco puso "conocer a los extraterrestres". Todavía estoy puteando porque no le saqué una foto :p. Hubo una charla de astronomía a cargo de la Directora del Planetario que me sirvió para reencontrarme con mi viejo amor de la infancia. Quizás haga un curso para aprender las constelaciones. También hubo Taiko, super lindo y una representación de la leyenda, junto con la quema de oráculos. Recomiendo muchísimo pasar por el Jardín porque los cerezos y membrillos están en flor.
Fiesta en la casa felíz con Pablo, Sofía, Vale y Fermín. La casa es un lugar en Belgrano habitado casi completamente por extranjeros que estudian acá, así que era muy hostel y variado. Había unos globos super graciosos con monstruitos dibujados y leyendas del tipo "a esto llaman fiesta" y "los odio a todos".
Sábado:
Tarde de gatitud seguido de visita a Ro & Cia. Ellas laburaban mientras Lu C y yo charlábamos con Hot Shots 1 y 2 de fondo. Cenamos empanadas y fuimos al cine a ver Wall-E, peli que me encantó.
Domingo:
Almuerzo con el abuelo y visita para conocer la casa nueva de Vale, más charla con mate virtual para aprovechar lo que quedaba del Sol en una plaza
Lunes:
Prolongación del Domingo, laburo seguido de mate con Vale en Vicente López, más cena con mis viejos.