miércoles, 29 de abril de 2009

Atentando


Tengo un problema.
O no.
Tiene solución.
Aparentemente...

Hace varios años que tengo síntomas de que algo está girando en falso en mi sistema hormonal. Como un patito que va más lento o rápido que los demás, no es tan grave como para decír que va en la dirección contraria, pero jode la circulación en general. Durante un par de años estuve mal diagnosticada con SOP, cosa que salió a la luz cuando mi ginecóloga empezó a decirme que según el último analisis de sangre yo no tenía nada, pero mis síntomas siguen ahí.
Fin de mi relación con ella, por supuesto.

Ahora tengo dos endocrinólogos.
Uno que me lo recomendaron y otro de la clínica.

Aparentemente todo pintaba para hipotiroidismo subclinico, pero no. Mi visita al primer médico terminó siendo bastante interesante, es un tipo muy franco y que putea. Me explicó la relación hipotálamo, hipófisis y hormonas con una metáfora sobre la verticalidad en el partido peronista (aparentemente tengo un mensajero que se cree puntero y pretende pisar los altos mandos). Me cae bastante bien.

Pareciera que no estoy enferma porque no hay nada concluyente. No hay ninguna hormona que haya salido claramente por afuera de las medias, sólo un poquito.

Yo: "Bueno, ¿entonces qué vendría a ser ésto?"
A.P: "Disculpá que te lo diga así, pero yo miro éste análisis y digo, ¿qué carajo le pasa a esta mina?"

Honestidad brutal (y apreciada) aparte, pareciera que más de la mitad de los casos que ven los endocrinólogos son así, algo anda mal, no necesariamente rotundamente mal, y entonces se decide tratar los síntomas directamente.
Todavía me falta ver al médico de mi clínica, pero por varias razones me parece más piola A.P., empezando por que tiene una postura de escuchar mucho al paciente y un pensamiento muy interesante sobre las "normalidades" en los análisis clínicos, que no deben ser confundidas con lo "común".

Me siento en un capítulo de House.